Volumen 11 No. 3
Julio-Septiembre 2010

Salus cum propositum vitae

EL PAPEL DE LAS ADMINISTRACIONES MUNICIPALES EN LOS PROGRAMAS DE EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL: EL CASO DEL DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA (COLOMBIA)

Dora Nicolasa Gómez Cifuentes, Natalia Rodríguez  Villamil, Adriana Marcela Ruiz Pineda,  Catalina Herrera González, Cristina María Mejía Merino, Elizabeth Mesa Sierra, Fanny Mejía Franco, Gloria Amparo Hoyos Yepes, Gloria Cecilia Galvis López.

Escuela de Nutrición y Dietética, Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia)

E-mail: doranicolasa@gmail.com

Introducción

El concepto de seguridad alimentaria y nutricional se remonta a la Cumbre Mundial de Alimentos, realizada en Roma en 1996, en la cual se afirma que existe seguridad alimentaria “cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias de alimentos a fin de llevar una vida activa y sana” (1). En su búsqueda se reconocen diversas estrategias, entre las cuales pueden mencionarse la explotación y utilización eficaz de las riquezas naturales, la aplicación de tecnologías, la divulgación de principios sobre nutrición y la reforma de sistemas agrarios. (2) Así mismo la educación alimentaria y nutricional entendida como una oportunidad para la reflexión crítica de las prácticas alimentarias y los factores condicionantes de estas, ha sido reconocida como un componente fundamental en los programas de promoción de la seguridad alimentaria y nutricional.

Para el caso del Plan que en esta materia ha diseñado y desarrollado el Departamento de Antioquia en Colombia, la educación se ha convertido en un elemento transversal a los seis ejes en que se desenvuelve, y objetivo fundamental de múltiples proyectos en él enmarcados. Una de esas experiencias educativas, tuvo como escenario los 125 municipios del departamento y como actores fundamentales a las madres de los niños beneficiarios del programa de complementación alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y profesionales del sector salud, y se orientó a la formación en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.

Este artículo presenta la sistematización de dicho proyecto educativo, la cual se enfoca en el papel de los miembros de las administraciones municipales como actores importantes, debido a que la relación con ellos fue un aspecto determinante del desarrollo del proceso, toda vez que en cada municipio son los interlocutores permanentes para la coordinación de las actividades y, de su compromiso y apoyo depende en buena medida el logro de los objetivos propuestos. Así mismo el papel de la administración puede ser reflejo de la apropiación y el compromiso frente a una política de Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio.

Se partió de la concepción de la sistematización como la interpretación crítica de experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de ese modo (3), y para ello fue decisiva la opinión de los profesionales que lideraron el proyecto educativo, pues su experiencia, sus opiniones y testimonios son reflejo de lo que para ellos constituyó la relación con los actores municipales. Sus testimonios pueden dar pistas sobre cómo los municipios entienden y ejecutan la política de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN), pues en la instancia de lo local, es donde las políticas mundiales y nacionales se materializan.

Si bien se reconoce la importancia de promover la autonomía de las comunidades en la búsqueda de la seguridad alimentaria y nutricional (SAN), las cumbres mundiales de alimentación han propuesto acciones coordinadas de los diferentes sectores, incluidos los gobiernos, en la lucha contra el hambre. Así mismo han reconocido la alimentación como un derecho humano, que por tanto es responsabilidad y compromiso de los estados (4), y para ello estos pueden atribuir responsabilidades en diferentes niveles de gobierno, como el local y el departamental. Este reconocimiento mundial contrasta con la realidad, pues en los mismos encuentros internacionales se evidencia un pobre alcance de las metas propuestas por algunos países, lo que pone en entredicho la existencia de políticas publicas en materia de SAN, dado que,  como reconocen algunos expertos, “hay una política pública cuando una decisión política innovadora va acompañada de medidas administrativas necesarias para su seguimiento y ejecución” (5), y hay evidencias del pobre compromiso de los actores estatales en el nivel local en algunas regiones.

La máxima expresión de una política pública es el plan de desarrollo como proyecto político de un gobierno en un momento dado, el cual está constituido por fases de planeación, asignación de recursos y aplicación, que conducen a un resultado, que debe ser evaluado con el fin de establecer si la política publica debe continuar, o ser modificada (6).  Por lo anterior, y en consideración a que el proyecto educativo que se sistematizó se establece como una de las acciones en la ejecución de la política departamental de seguridad alimentaria y nutricional, es pertinente reflexionar críticamente sobre el papel asumido por las administraciones municipales en la realización de los proyectos del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional del Departamento de Antioquia, que se constituye entonces en el eje de sistematización alrededor del cual se analizó la información disponible.

Metodología

La sistematización de experiencias constituye un proceso de reflexión sobre la práctica, que permite una apropiación analítica de ésta por parte de sus protagonistas, además de dar la posibilidad de comunicar a otras personas estas reflexiones. Por su carácter reflexivo y crítico, basado en las experiencias, que toma las apreciaciones y puntos de vista de los actores sociales, se enmarca dentro de un enfoque cualitativo, y se privilegia la perspectiva etnográfica retomando la voz de los participantes.

Universo y muestra: Dado que la sistematización se enmarca en el enfoque cualitativo no se fundamenta este análisis en el número de personas que opinan o sienten esto o aquello; se basa sí, en el valor que tienen dichas opiniones. Para efectuarla se recopiló, a lo largo de la ejecución del proyecto, información obtenida de diversas fuentes, recolección que se suspendió en el momento en que los diarios de campo, los resultados de las entrevistas y las evaluaciones no arrojaron conceptos nuevos, es decir cuando a juicio de los sistematizadores había “saturación teórica”. (7).

Actores: Se consideraron las expresiones de los diversos participantes en el proyecto, madres, padres, niños, jóvenes, líderes, comunitarios y los nutricionistas dietistas ejecutores.

Técnicas de recolección de información: durante toda la realización del proyecto educativo se realizó observación participante cuya información fue consignada en los diarios de campo; se realizaron entrevistas individuales y de grupo focal.

Etapas: Siguiendo las etapas propuestas por Barnechea, González y Morgan (8) en la primera fase del proyecto se realizó con el equipo de profesionales que liderarían el proyecto, una sensibilización frente al carácter, sentido y propósito de una sistematización y la importancia de la calidad de la información registrada en los diarios de campo y en los informes parciales y finales que se elaboraron por municipio, los cuales se constituirían en material de análisis.

En un segundo momento – definición del objeto de sistematización - partiendo de la dinámica encontrada por los profesionales en los municipios, sus avances y dificultades se evidenció el interés por profundizar en el apoyo municipal a las actividades del plan, y así se definió colectivamente la pregunta alrededor de la cual se realizaría la sistematización de la experiencia de formación.

Un tercer momento – reconstrucción de la experiencia – lo constituyeron las siguientes tareas de recolección y análisis, que se realizaron de manera paralela con la ejecución del proyecto y continuaron luego de finalizar ésta:

·          Revisión constante de la información consignada en los diarios de campo, los informes elaborados por los ejecutores, los informes telefónicos, la información obtenida en las visitas de los coordinadores, las entrevistas de grupos focales realizadas a partir de la pregunta orientadora y de entrevistas a los ejecutores.

·          Selección de textos significativos de las fuentes de información.

Finalmente hubo una cuarta etapa de análisis e interpretación critica de los hallazgos, lo cual se hizo en forma manual tomando elementos del análisis etnográfico, partiendo de la lectura ya mencionada, para encontrar finalmente unas tendencias que permitieron proponer el sistema categorial en que se presentan los resultados. Simultáneamente se realizó selección y revisión bibliográfica con el fin de contextualizar el sistema categorial y sus tendencias, desde un referente teórico fundamentado.

En el proceso de construcción y reconstrucción del sistema categorial se realizaron actividades de validación con los nutricionistas dietistas ejecutores del proyecto educativo, en las cuales se procuró la triangulación de los conceptos de los actores con la reflexión de los sistematizadores y la revisión bibliográfica, y se llegó a la conclusión de que los resultados obtenidos son de hecho aplicables a las comunidades donde se realizó la experiencia de formación, aunque por su naturaleza cualitativa no es conveniente generalizar los resultados a otros contextos.

Resultados y Discusión

El proyecto educativo se realizó en los 125 municipios del departamento de Antioquia, región caracterizada por un relieve variado que incluye desde zonas costeras hasta alturas de páramo, lo que da lugar a múltiples climas, producción agrícola y pecuaria variada y en última instancia, amplia riqueza cultural.

Esta gama de características fue plasmada en los diarios de campo e informes realizados por los nutricionistas dietistas y obligó a que la ejecución del proyecto  fuera igualmente variada, buscando contextualizar las acciones y temas a las particularidades de las comunidades.  A pesar de estas diferencias, había muchos elementos comunes debido a que el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria focaliza las familias a riesgo de desnutrición y se puede afirmar que muchas de ellas viven en condiciones precarias, tienen bajos ingresos económicos y la calidad de su alimentación no es adecuada.

El proyecto pedagógico se realizó con el propósito de promover acciones que contribuyeran al mejoramiento de la seguridad alimentaria y nutricional, los estilos de vida saludable y los hábitos alimentarios adecuados, mediante un proceso educativo dirigido a líderes comunitarios, adultos mayores, personal del área de la salud y mujeres colaboradoras de los restaurantes escolares.  En la formación de cada grupo se trazaron objetivos específicos, actividades y contenidos particulares acordes con las características demográficas y de formación de cada grupo poblacional.

Para iniciar la ejecución se informó ampliamente a las administraciones municipales sobre el proyecto, con lo que se buscaba no solo lograr su conocimiento, sino también un compromiso efectivo en lo relacionado con la convocatoria a los grupos, el transporte y alimentación de los participantes, lugares para la capacitación y acompañamiento de un funcionario en las visitas de seguimiento que se realizarían posteriormente con el fin de verificar la modificación de algunas prácticas de servicio en el caso de los restaurantes escolares o de trabajo de los líderes comunitarios. Sin embargo, desde el momento de la sensibilización, fue común encontrar que las administraciones planteaban dificultades presupuestales o logísticas para cumplir con todos los compromisos. En algunos casos fueron claras las resistencias tanto para concertar el apoyo logístico al proyecto como para convocar a los grupos. Incluso allí se empezaron a manifestar expresiones de desacuerdo, inconformidad o incomodidad con la propuesta y en general con el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria; mientras que en otros casos el apoyo expresado fue irrestricto y se tradujo en entusiasmo frente a la propuesta.

Estas diferencias en las dinámicas municipales y el efecto que ello tuvo en el proyecto fueron rastreadas en los instrumentos ya mencionados y después del análisis se agruparon en las siguientes categorías: Opiniones de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Conocimientos de las administraciones municipales acerca del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, y Gestión municipal de apoyo a dicho plan, categoría que fue analizada en tres subcategorías: convocatoria, articulación institucional e intersectorial y asignación de recursos.  Como se mencionó antes, en un proceso inductivo se retomaron los testimonios particulares que se presentan bajo códigos de identificación que pueden verse en la Tabla 1.

Tabla 1. Opiniones, conocimientos y apoyo de las administraciones municipales a la ejecución del proyecto pedagógico en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Antioquia, 2006. (CODIGOS UTILIZADOS: DC: diario de campo; END: entrevista a nutricionista dietista; IM: informe municipal.  En aquellos códigos que tienen una segunda parte, esta corresponde a la inicial de municipio y la primera letra del nombre del Municipio).

TENDENCIAS TESTIMONIO
Categoría Opiniones de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional
1.1. Concepto negativo del plan “El proyecto lo tomó como una obligación y por dar cumplimiento a la gerencia pero en realidad no lo vio como beneficio para la comunidad ya que refirió que importaba era la cobertura y no el conocimiento con el que la comunidad quedara”(DC-MR)
1.2. Se valora positivamente el plan “ … Me dijo el Director Local de Salud: este es un buen plan para el municipio, ¡nosotros estamos felices de que haya llegado!, es más, luchamos porque nos lo dieran, al principio fue un poco difícil acostumbrarse a él porque demandaba mucho tiempo, pero al ver los resultados que se obtuvieron a nivel de la Seguridad Alimentaria de toda la comunidad, especialmente la infantil, y no sólo eso sino al ver que la gente estaba contenta con todo lo que tenía que ver con el programa, empezando por la leche y las galletas, la administración se motivó más a continuar con todo lo que  tuviera que ver con él”.(DC-MC).
1.3. Las administraciones municipales encuentran en el plan un apoyo que enriquece su quehacer educativo. “La actitud hacia el proyecto siempre ha sido muy positiva, saben que todo este tipo de acciones educativas refuerzan el desarrollo del Plan de Atención Básica en Salud (PAB, así que de inmediato coordinaron con los ejecutores del PAB para atender poblaciones diferentes y no repetir comunidades para evitar saturarlas”(DC-MC) 
1.4. Se espera posición paternalista por parte del estado a través del plan “Igualmente hizo la observación de que si el plan quiere que el proyecto se ejecute, debería dar dinero para esto” (END)
1.5. El plan es una carga laboral más para las administraciones municipales “Definitivamente el Plan necesita más personal para que dé un mejor rendimiento; gasta demasiado tiempo y con todos los programas que manejo, para mí es una carga. Si no fuera por el auxiliar que es el que me apoya estaría por enloquecerme”. (DC-MM)
1.6. El plan se percibe como un programa desorganizado y desarticulado  “El Director Local de Salud expresa la necesidad de coordinación entre diferentes actores porque pareciera que son muchas cosas similares. Las personas perciben que todo es el Plan Departamento de SAN (DC-MT).
Categoría Conocimientos de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional
2.1. Desconocen las acciones que se están realizando “…Los municipios visitados parecen no tener siquiera claro lo que implica la Seguridad Alimentaria y Nutricional, y su papel es solamente dedicado al cumplimiento de tareas” (E-ND)
2.2. No tienen claridad sobre el estado inicial de su población y cómo a través de las acciones del plan, cambian esas situaciones. “…perciben que el municipio está muy bien, no hay niveles de pobreza pero sí hay problemas de distribución intrafamiliar… dicen que la gente no se ve sin comida, pero en la capacitación dicen que sí se han dado casos de desnutrición. Tienen la percepción de que el pueblo es rico” (DC-MCP).
3. Se muestran atentos a conocer el impacto, aunque sea en el ámbito familiar o individual de las estrategias desarrolladas “La Directora Local de Salud (…), se ha empeñado junto con su equipo de trabajo en sacar adelante proyectos en pro del mejoramiento de las situaciones de salud y psicosociales que viven los habitantes del municipio. La proyección que tiene de la localidad en lo que ella compete, propiciaron un ambiente favorable alrededor de la ejecución de este proyecto” (E-ND)
4. Conocimiento de las acciones que se pueden desarrollar para promover la seguridad alimentaria y nutricional “…el Director Local de Salud estaba realmente muy comprometido con el logro de la Seguridad Alimentaria en su municipio, quizá no muy ligado del Plan Departamental pero sí con propuestas muy interesantes de educación alimentaria y nutricional, tocando cada uno de los ejes de la Seguridad Alimentaria y Nutricional y con proyectos de contratar diferentes profesionales que ayuden a alcanzar este objetivo”  (END) 
Categoría gestión municipal de apoyo al plan departamental de seguridad alimentaria y nutricional
Subcategoría: convocatoria
3.1. Adecuado proceso de convocatoria “Con el Nutricionista Dietista coordinamos cronogramas para no trabajar con las mismas poblaciones y el Secretario de Salud sugiere que se trabaje las temáticas de líderes con un grupo que viene capacitando” (DC-MC)
3.2. Se emite información errada sobre el proyecto “Fue curioso que cuando ingresé al lugar en donde se desarrollaría la reunión con los adultos mayores, había un aviso invitando a una reunión con Bienestar Familiar. Es decir, no estaban bien informados de cuál era el motivo de la reunión o con quién era” (DC-MY)
3.3. Los miembros de la administración municipal no asumen la convocatoria con interés “…percibí demasiadas dificultades por parte del municipio para ejecutarlo, entre las cuales estuvo la propuesta de formar un solo grupo con 16 personas de todos los grupos y hasta preguntaron si podían negarse a participar del proyecto” (DC-MP)
Subcategoría: Articulación institucional e intersectorial
3.4. Dificultades en la comunicación y coordinación de las entidades responsables del desarrollo del plan en los municipios “…se tuvo la oportunidad de conversar con el Gerente del hospital, la enfermera encargada del programa de promoción y prevención y la Nutricionista del servicio de alimentación; manifestaron no haber recibido ningún comunicado sobre la realización del proceso educativo en la fecha mencionada; aduciendo no tener ningún tipo de contacto con la Dirección Local de Salud desde principios del año… (IM-MSF)
3.5. Desarticulación del nivel departamental con el nivel local “En general se encuentra que hay desarticulación de las diferentes entidades, de pronto tienen conocimientos sobre seguridad alimentaria y nutricional pero no van más allá de cumplir una política establecida, sin mirar a fondo la realidad que se vive y el impacto que se puede lograr…”(END)
Subcategoría: Asignación de recursos
3.6. Deseo de apoyar actividades pero se sustenta carencia de los recursos para ello “… La administración municipal habló claro desde el comienzo del proyecto, expresó los inconvenientes que tenían para apoyar económicamente, pero se comprometieron con otros aspectos indispensables para el desarrollo de dicho proyecto, los cuales fueron cumplidos a cabalidad”. (DC-MA)
3.7. Priorización del gasto en otros programas y proyectos “¿Por qué esa plata que gasta el Plan Departamental en capacitaciones no la utiliza en otras cosas? (E-MB)
3.8. Los recursos acordados no estaban a tiempo. “Llegué al lugar acordado (colegio la Milagrosa) y no había ningún salón reservado, aunque el día anterior hablé con la profesional comunitaria para confirmar la hora y el lugar(DC-MP)

El Departamento de Antioquia, cuenta con una política pública de Seguridad Alimentaria y Nutricional, que se ejecuta en todos sus municipios; además cada una de las administraciones locales estructura su propio plan de desarrollo en armonía con el Plan Departamental. Según lo observado para muchos municipios no siempre está definida la Seguridad Alimentaria y Nutricional como una de sus prioridades, aunque sí lo están otras problemáticas que inciden de manera directa en alguno de sus subsistemas (disponibilidad, acceso, consumo, aprovechamiento biológico), como el escaso desarrollo en materia de infraestructura, la violencia por diversas causas, la inestabilidad económica y las condiciones de pobreza de la población.

Uno de los principios orientadores del Plan Departamental es la corresponsabilidad, que se traduce en que los municipios aporten bien sea recursos financieros o, como se da en la mayoría de los casos, brinden apoyo por ejemplo en la focalización de la población beneficiaria, motivación a los participantes, apoyo logístico para las diferentes actividades, entre otras.  Para que este principio sea una realidad es fundamental que las administraciones comprendan la importancia de los proyectos del Plan en el bienestar de la población, conozcan sus metas y acciones lo cual se traduciría en voluntad y compromiso.

A pesar de las variaciones que pueden encontrarse en los países de América Latina por sus diferentes marcos constitucionales y normativos, puede decirse que entre las funciones que competen a los municipios o la unidad local se encuentra la incorporación de componentes alimentario nutricionales y educativos en los proyectos de desarrollo comunitario, sin embargo el cumplimiento de estas tareas puede ser un asunto de voluntad política (9). Como una unidad político administrativa del Estado, a las administraciones locales les corresponde la prestación de servicios sociales, para lo cual requieren contar con un sistema de gestión (10) que hace parte de las grandes acciones que permiten materializar en el espacio local la política de seguridad alimentaria. Para ello las administraciones, en primer lugar deben conocer la política, en este caso, la de seguridad alimentaria y nutricional para el departamento; entenderla y contextualizarla a su realidad. Luego, deben gestionarla, que en el caso concreto, se entiende como la realización de acciones que posibilitan el desarrollo de la política y el logro de sus propósitos.

Para comprender el concepto de articulación en el contexto del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional, puede tomarse éste como constituyente de un proceso social mayor. En ese sentido, se afirma que el plan “debe comprenderse como un proceso social que se articula a las acciones ya emprendidas (o a emprender) por otras organizaciones oficiales, privadas, comunitarias e internacionales con actuación en el territorio departamental. El Plan hace parte de un engranaje mayor o proceso social macro que se desarrolla en Antioquia con el fin de mejorar la situación alimentaria y nutricional de la población antioqueña más pobre y vulnerable. Y en esta misma dirección, se convierte en un plan o nodo estratégico al que se articulan diversos esfuerzos intersectoriales e interinstitucionales haciendo de este plan un programa rector en lo referido a la Seguridad Alimentaria y Nutricional” (11). En este contexto, la articulación es un principio que permite el normal desarrollo y el logro de los objetivos del plan.

Algunos municipios manifestaron que para el nivel local es difícil responder a las demandas, especialmente cuando se siente descoordinación entre entidades participantes. Vistos desde la experiencia que se sistematizó, los aspectos de la gestión municipal más directamente relacionados con el desarrollo del proyecto fueron el proceso de convocatoria que se realizó, la articulación entre los diferentes estamentos de la administración municipal y la asignación de recursos para el apoyo logístico a la realización del proyecto. 

A pesar de ello la idea de articulación no siempre se materializó en los municipios, como dan testimonio los nutricionistas, quienes al llegar a los municipios como representantes de la administración departamental, buscaban interlocución con las administraciones municipales en la que debería haber sido una relación de cooperación para alcanzar los objetivos propuestos para el proyecto. Se presentaban dificultades en la comunicación y coordinación de las entidades responsables del desarrollo del plan en los municipios, lo que hizo que algunas acciones se dirigieran a ciertos grupos de manera repetitiva y se descuidaran otros grupos poblacionales; y también a que las actividades se vieran como tareas adicionales y no como un elemento articulador que dinamiza procesos en pro de la Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Los lineamientos del plan contemplan que el comité municipal coordine la participación de otras entidades que tienen un compromiso con la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio, En este marco, las funciones establecidas para el comité, hacen referencia tanto al conocimiento del plan municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional, como a la coordinación entre instancias para la ejecución de las acciones. Si el comité cumple con el mantenimiento de comunicación permanente y eficaz con los diferentes estamentos, en lo relacionado al desarrollo de actividades del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, se contribuye a evitar la duplicación de actividades en las mismas comunidades, optimizar los recursos y lograr los objetivos del proyecto.

En otros casos, las administraciones manifestaron  que no encontraban pertinentes o necesarias las capacitaciones para algunos de los grupos convocados, lo cual lleva a reflexionar sobre la importancia de una mejor articulación entre el nivel departamental y el local, no sólo para la asignación de responsabilidades sino para la definición de prioridades, contextualizadas a la realidad municipal.

En el desarrollo de este proyecto, se encontró que algunas administraciones municipales tienen un concepto negativo del Plan porque consideran que sus actividades no son coherentes con la realidad municipal, o porque no comparten la forma como se prioriza la asignación de recursos; así las actividades que se derivan de aquel son sentidas como una carga laboral y no como una posibilidad de mejorar las condiciones de nutrición y salud de la población. Todo ello hace pensar en la importancia que tiene – para el éxito de las políticas sociales, como la que nos ocupa – que el gobierno departamental conceda participación real y efectiva a los gobiernos locales, no solo en la definición de los problemas sino también en la búsqueda de estrategias de solución coherente con  los sistemas de valores, creencias y formas de actuar (12), pues “se ha demostrado que las estrategias que vienen “de arriba” e impuestas a comunidades presentan pocos resultados probables.  (…) lo que subraya la importancia de reforzar las estrategias locales y sus actores, e inscribir las intervenciones en una óptica de reforzamiento de sus capacidades locales” (13). Por el contrario, cuando esta opinión es positiva, se entiende como un proyecto compartido en el cual predomina el compromiso y liderazgo para llevar a cabo cada una de las acciones y estrategias, lo que posibilita aún más la consecución de las metas trazadas. En algunos de los municipios se valora la presencia del Plan Departamental porque éste se ha entendido como un beneficio para la población, y esto posiciona más el tema de la Seguridad Alimentaria y Nutricional como un derecho inalienable de las personas y como una estrategia para alcanzar el desarrollo y superar las condiciones de marginalidad, pobreza e inequidad. Es necesario recordar entonces, el papel integrador que pueden tener los programas y proyectos promotores de Seguridad Alimentaria y Nutricional, pues alrededor de ellos se generan sinergias para la superación de la pobreza, las inequidades, y problemas estructurales del subdesarrollo.

En este contexto las políticas nacionales, departamentales, provinciales, o cualquier otra, que sea de un ámbito superior al del municipio, es la oportunidad para que las distintas administraciones trabajen cooperadamente, ya que es necesario reconocer que en muchas ocasiones, aunque el gobierno municipal tenga entre sus prioridades el logro de la seguridad alimentaria de los grupos más pobres, la convocatoria a otros sectores y la disponibilidad presupuestal pueden ser obstáculos para el logro de los objetivos en esta materia (14).

Es reconocido que las administraciones locales pueden ser mas asertivas al adaptar las políticas que los gobiernos nacionales y departamentales, por su cercanía con los pobladores pueden estimular la participación comunitaria, concertar los problemas prioritarios, la forma de solucionarlos y la utilización de los recursos, entre otros. Así el municipio y la administración municipal como eje de aplicación de las políticas alimentarias tiene además, impactos positivos en el ámbito político, al favorecer el contacto de los gobernantes con las comunidades y por ende en la gobernabilidad; en lo económico por una optimización de los recursos disponibles; y en lo social al promover la construcción de una sociedad equitativa e incluyente. (15).

En cuanto a la educación alimentaria y nutricional, siendo esta un elemento transversal a todos los ejes del Plan Departamental que se fundamenta en el desarrollo humano y comunitario, es entendido por algunas administraciones municipales, como una contribución importante para el mejoramiento de su calidad de vida y de la seguridad alimentaria, por ello, una tarea en el largo plazo es trabajar por ampliar la concepción de la educación como un derecho, como un eje del desarrollo humano que contribuye a generar procesos de movilización y concientización en las comunidades, y que es necesario además, mantener un permanente diálogo para que los proyectos educativos sean valorados como pertinentes en los diferentes espacios locales. Es suficientemente claro que no solo la escasa disponibilidad de alimentos es causa de desnutrición, se requiere conocer sobre la adecuada utilización de ellos y es a través de la educación alimentaria y nutricional que los gobernantes tienen una forma rápida y no tan costosa de complementar las medidas de atención en salud (16), ayuda alimentaria, fortificación de alimentos que en general, son altamente valorados por las comunidades. 

Los resultados invitan a reflexionar sobre lo que para los municipios significan las políticas públicas y particularmente las políticas alimentarias y nutricionales, “la mala nutrición contribuye a más de la mitad de las defunciones infantiles que se producen en todo el mundo, (…) Está estrechamente vinculada a la mala salud y factores ambientales. Sin embargo, en muchos casos los planificadores, los políticos y los economistas no advierten esa relación” (17). Igualmente se ignoran efectos adversos unos, y positivos otros, de las demás políticas públicas sobre la situación alimentaria y nutricional de las comunidades. Aún persisten concepciones paternalistas tanto en las administraciones públicas como en las comunidades, lo que obstaculiza la autogestión y la corresponsabilidad que a todos les atañe en este tipo de programas.

Todo ello conlleva a que se encuentran administraciones a quienes no les parece relevante la situación alimentaria y nutricional en sus comunidades y no le otorgan la importancia y los recursos adecuados y suficientes para mejorarla y con ella la calidad de vida de sus habitantes. Otras localidades se limitan a desarrollar los proyectos que plantea la administración departamental y a entregar los datos que se solicitan, pero no tienen claridad sobre el estado inicial de su población y cómo a través de las acciones del plan, cambian esas situaciones. Así se hace difícil que los municipios se detengan a evaluar si el plan y sus acciones están posibilitando el mejoramiento de las condiciones de seguridad alimentaria y nutricional de su población y por tanto se comprometan con él.

Se puede afirmar que las administraciones que están comprometidas con el plan, que se esfuerzan por desarrollar todas las acciones que éste plantea, que destinan recursos, no solo económicos sino también humanos, son aquellas que además de manifestar opiniones positivas sobre él, se muestran atentas a conocer el impacto, incluso en el ámbito familiar o individual. Así mismo cuando los miembros de las administraciones municipales valoraron positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades para aprender, reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud; unido a su interés y compromiso por mejorar las condiciones de sus comunidades, también se reconoció como un elemento de éxito.

Agradecimientos

Los autores agradecen a las comunidades donde se ejecutó el programa de formación en hábitos alimentarios saludables y a los profesionales que participaron en él en procura del mejoramiento de las condiciones de salud y alimentación. Este proyecto se ejecutó en el marco del convenio interadministrativo C086 – 2005, suscrito entre la Universidad de Antioquia y la Gobernación de Antioquia y con los recursos de este

Resumen

En el marco del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional del departamento de Antioquia (Colombia) se realizó un proyecto de educación alimentaria y nutricional en la totalidad de los municipios del departamento, que tuvo como actores fundamentales a las madres de los niños beneficiarios del programa de complementación alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y profesionales del sector salud.  Simultáneamente se realizó una sistematización de dicho proyecto educativo, entendiéndola como la interpretación crítica de experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso vivido.  Tuvo como eje el papel de los miembros de las administraciones municipales en la ejecución del proyecto y el análisis partió de los testimonios y opiniones de los profesionales y comunidades sobre dicho rol. Se reconoció como elemento de éxito que los miembros de las administraciones municipales valoraran positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades para aprender, reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud.

Palabras Clave: Seguridad Alimentaria y Nutricional, Educación Alimentaria y Nutricional, Municipio, Administración local

Abstract

Nutritional education project was carry out in the total towns of Antioquia- Colombia, as part of the food security program developed in this state. The main subjects involved in the project were mothers and children who received help of the food security program and others were included for example elderly people, health professionals and community leaders. Simultaneously to the project a systematization of the education program was done. This systematization tried to interpret the living experiences in a significant approach. The project had the affiliation of the municipal administrations that played an important roll in the process; also the analysis was done with all opinions and statements from the professionals and community members about the participation of the subjects. In this project is important to call attention to the approach that municipal administrators recognized the positive impact that education in nutrition and health could have on population.

Key words: Food security, nutritional education, municipal, local administration

Referencias

1. Gobernación de Antioquia 2004. Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Medellín: (CD – ROM)

2. Asamblea General de las Naciones Unidas. 1996. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

3. Jara, O. 2003. Apropiarnos del futuro.  En: Alboan – instituto de estudios sobre desarrollo y cooperación internacional.  Curso Taller sobre sistematización de experiencias.  Como aprender de nuestras prácticas. Bilbao 2003.

4. Asamblea General de las Naciones Unidas. 1996. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

5. Baena, M. 1997. Políticas sociales. En: Política pública y gerencia social. Una mirada desde la gerencia social. 1997

6. Estrada Villa, A. 2002. Políticas públicas y sistemas políticos. En: Primera Sesión Preparatoria del Proyecto Interinstitucional Gestión de Políticas Públicas; 2002 Sept. 30; Medellín: Universidad de Antioquia. Facultad Nacional de Salud Pública. p. 14- 16

7. Taylor S.J. y R. Bogdan 1996. Introducción a los métodos cualitativos de investigación: la búsqueda de significados. Barcelona: Paidos.

8. Barnechea, M.M., E. González y M. Morgan. 1998. La producción de conocimientos en sistematización. Seminario Latinoamericano de Sistematización de Prácticas de Animación Sociocultural y Participación Ciudadana en América Latina. Medellín.

9. FAO. 2001. Comité de Seguridad Alimentaria mundial. Reforzar la voluntad política para combatir el hambre. Roma:

10. Moron, Cecilio. 2001. Guía para la gestión municipal de programas de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.  Santiago de Chile, p 2.

11. Gestión Municipal. Disponible en:  http://www.eco-gel.com/gestion_municipal.htm Consulta: Septiembre de 2006.

12. Velez, LD. 2006. El municipio como unidad de ostión de la política alimentaria y nutricional. En Revista Perspectivas en Nutrición Humana.  No. 16, Julio – Diciembre. Medellín, Colombia.

13. Geneviève L.B., F. Delpeuch y M. Bernard. 2002. Cuaderno de propuestas para el siglo XXI.  Alimentación, Nutrición y Políticas Públicas. Fundación Charles Léopold Mayer para el progreso del Hombre Red “Agriculturas campesinas, sociedades y globalización” Montpellier, Francia. Marzo. p 14.

14. Moron C.  Op. cit.

15. Vélez LD. Op. cit.

16. BANCO MUNDIAL. 2006. Revalorización del papel fundamental de la nutrición para el desarrollo. Estrategia para una intervención en gran escala. Panorama general. 2006, primera edición.  Consultado en www.worldbank.org en mayo 22 de 2006.

17. Idem


Revista de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
Ave. Dr. Eduardo Aguirrre Pequeño y Yuriria
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