Vol 1 No3
Julio-Septiembre
2000

Portada

Número Actual

Pagina Principal

Objetivo de la Revista

Información para los autores


Directorio UANL

Directorio FASPYN

Comité Editorial

Consejo Editorial

Editor en Jefe


 

Programas de Nutrición implementados en el estado de Nuevo León (México)




Sra. Angela Stelzer de Canales
Presidenta del Patronato del DIF Nuevo León


Cumplimos tres años de gobierno y lo que comenzó con una campaña, un compromiso, y una oportunidad histórica se ha ido concretando en realidad. Cada día que desempeño mi trabajo al frente del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Nuevo León, me doy cuenta de la enorme responsabilidad que significa nuestra gestión de gobierno, y cada día crece mi entusiasmo al darme cuenta de los verdaderos cambios que se han logrado. Las evaluaciones y los estudios de seguimiento nos permiten medir el progreso de cada uno de nuestros programas, pero para mí las pruebas más contundentes se encuentran en todo Nuevo León. En mis visitas a los diferentes municipios, en los convivios con grupos de vecinas, en las caras de niños, niñas y padres de familia me doy cuenta de lo que se puede lograr cuando unimos esfuerzos y voluntades.

Como Presidenta del DIF Nuevo León, he tenido el privilegio no sólo de acompañar a mi esposo Fernando Canales Clariond (Gobernador Constitucional de Nuevo León)  en su proyecto de gobierno, sino de continuar una labor de muchos años. Desde mi juventud he sido voluntaria y me he dedicado a promover la cultura de asistencia social. Ahora, en el DIF Nuevo León nos preparamos para iniciar un cuarto año de trabajo seguir siendo el eje de este espíritu de servicio, buscando siempre el desarrollo integral de cada nuevoleonés.

El cambio se ha dado dentro de la cultura misma del DIF. Hemos sabido crecer con continuidad, pero nuestra operación y nuestros programas son más eficientes, nuestras finanzas más sanas y transparentes, nuestra colaboración con las secretarías de organizaciones es más fuerte. Todo esto significa un mejor aprovechamiento de recursos y más personas beneficiadas.

Sabemos que la asistencia social no puede ni debe ser sólo tarea del DIF; o del gobierno, o de  determinados grupos de la sociedad. La participación de la comunidad entera – hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, académicos y empresarios, sectores público y privado – es la clave para combatir los problemas de nuestro estado. Sin esta red de colaboración, muchos de los programas que llevamos a cabo no tendrían el mismo impacto.

Estamos igualmente convencidos de que la asistencia social debe ser temporal por definición. Lo que el DIF ha ofrecido a los nuevoleoneses menos privilegiados no es una caridad, sino las herramientas para que ellos mismos puedan construirse una vida mejor. La mejor asistencia social es aquella que funciona  tan bien que con el tiempo se vuelve obsoleta. Nuestra misión es ayudar a las personas a que se ayuden ellas mismas. En cada programa del DIF está patente la meta de formar mejores ciudadanos, de crear un estado donde cada individuo sea el motor de su propia superación.

Somos un estado industrial, de los más prósperos del país, y siempre a la vanguardia en tecnología, cultura y educación. La mayoría de nosotros no imaginaríamos que la desnutrición es un problema en Nuevo León.

Una vez que inicié mi labor , como Presidenta del Patronato DIF Nuevo León, conté con el apoyo de Secretaría de Salud, la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León para llevar a cabo un diagnóstico nutricional en niños menores de 5 años de 40 comunidades del municipio de Dr. Arroyo, así como algunas zonas marginadas de Escobedo, Juárez y Guadalupe.

El estudio detectó que existe una alta prevalencia de desnutrición crónica y aguda tanto en las áreas rurales del sur como en las zonas marginadas del área metropolitana de nuestro estado. Tomando como parámetro el indicador Peso/Edad, se encontró que casi el 50% de los niños en Dr. Arroyo presentan desnutrición.

Si tomamos en cuenta el indicador Peso/Talla encontramos que el 30% presentan desnutrición aguda y en un 40% desnutrición crónica. Los datos mencionados constataron un número lo que ya nos decían cientos de caritas y ojitos de niños y niñas, la mala alimentación genera problemas a corto y largo plazo, es parte de un círculo vicioso: mala nutrición, mala salud, baja capacidad para estar educado, baja capacidad para hacer algo a favor de su propio desarrollo, bajo nivel de ingresos, bajo nivel de nutrición.

Resolver el problema de la desnutrición requiere de un esfuerzo conjunto y coordinado entre el gobierno y la sociedad, de manera que los programas nutricionales forman parte de un programa integral de salud, educación y empleo, además la asistencia pública se traduce en la creación de una base sólida para el autodesarrollo, incluyendo capacitación, formación de capital y generación de ingresos.

Conscientes de la problemática todos nuestros programas en el área de nutrición los hemos fortalecidos, analizando la operación, aprovechando lo que funciona bien y modificando lo necesario para lograr un trabajo más eficiente.

El programa  Papilla Maíz tiene como objetivo abatir la desnutrición en los menores de 5 años de los sectores rurales y urbano marginadas a través de la distribución de un complemento alimenticio, este es un ejemplo claro de del avance de este ramo. Desde el principio, la meta no es solo distribuir despensas o apoyos alimentarios, sino sentar las bases para que cada familia pueda lograr su propio desarrollo y establecer una nueva cultura nutricional.

A un año de su lanzamiento, papilla Maíz beneficia a 8,674 menores con desnutrición en 385 comunidades en 21 municipios des estado con el apoyo incansable de 707 voluntarios.

·         El programa ha tenido resultados exitosos y tangibles, ejemplo de ello es que el 30% de los niños beneficiados han mejorado su estado nutricio.

·         Papilla Maíz en junio de 1999 recibió el reconocimiento internacional otorgado por la Fundación Guter Mit Schohem (unir lo bueno con lo bello) en Stutgart, Alemania que premia instituciones que realizan acciones concretas a favor de la población más desprotegida. Cabe señalar que DIF Nuevo León es el primer organismo mexicano que recibe tal distinción.

Los programas que actualmente implementamos para combatir la desnutrición cuentan con visitas periódicas a las comunidades y dan seguimiento al crecimiento de los niños. Al conocer lo que hace falta en las aulas, en las clínicas, en los barrios, con la meta final de lograr la superación de la comunidad entera con base en el autodesarrollo del individuo.

En el programa Desayunos Escolares se apoya diariamente a 70,000 menores en edad escolar que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad o riesgo de desnutrición, ubicados en 1,875 escuelas de 1,649 comunidades en los 51 municipios del Estado.

Este programa, no consideraba a los niños de 0 a 5 años por lo que se crea una nueva modalidad denominada Desayunos Infantiles que beneficia a este importante sector de la población, distribuyendo actualmente 40,000 Desayunos Infantiles diariamente.

Abatir la desnutrición infantil requiere del trabajo y compromiso desde frentes, entre ellos esta modificar los hábitos de alimentación e higiene en la población escolar; a través de cápsulas nutricionales se empata la educación con la acción de tomar el desayuno escolar y se reafirma la información con juegos educativos acordes a la edad de los menores, para ello, se creo el programa Orientación Alimentaria en Centros Educativos por el DIF Nuevo León en coordinación con la secretaría de Educación y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), además de la participación activa de los maestros. A la fecha se trabaja con 4,165 menores de 50 escuelas en 20 municipios del Estado.

Los resultados de este programa han sido notables donde los niños se muestran:

- Más participativos.

- Han modificado  hábitos alimentarios.

- Se encuentran más interesados en el salón de clases

- Colaboran en mejorar la higiene personal y la de su escuela.

La falta de oferta de alimentos nutritivos y su alto costo en algunas comunidades del estado es un factor que genera o propicia la desnutrición; es decir, el problema no es solo de falta de recursos económicos, sino que no hay en la comunidad productos alimenticios que comprar. Ante la situación el DIF Nuevo león en coordinación con Cáritas de Monterrey a través del Banco de Alimentos, la Secretaría de Salud y la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) implementaron el Modelo de Intervención Nutriológica Integral e Interinstitucional (MINII) aunado al apoyo alimentario se ofrece orientación y vigilancia nutricional periódicamente; mensualmente se ofertan 16.9 toneladas de alimentos perecederos y no perecederos así como 804 Kilogramos de leche en polvo a un 10% de su valor comercial complementando y diversificando así la alimentación en 15 comunidades del municipio Dr. Arroyo, N. L. Beneficiando a 2,751 personas de 704 familias que viven en pobreza extrema. Esta ayuda es adicionada las 55,000  despensas mensuales de apoyo familiar.

Hemos avanzado, pero no hemos concluido. Es necesario realizar más intervenciones, pero estos logros forman una sólida base para el futuro.

Nuestro compromiso es seguir trabajando para que a nadie le falten las oportunidades para el autodesarrollo---- para que Nuevo León siga creciendo a pasos firmes.

 
Regresar a Portada
Articulos | Ensayos | Enlace | Al Día | Contexto | Editorial | Invitado Especial


Revista de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
Ave. Dr. Eduardo Aguirrre Pequeño y Yuriria , Col Mitras Centro, Monterrey, N.L. México 64460
Tels. (8)348-4354, 348-6080, 348-6447
respyn@uanl.mx


Universidad Autónoma de Nuevo León
webmgr@uanl.mx